domingo, 31 de julio de 2016

Vídeo. Las Trece Rosas




          Una glorieta para las Trece Rosas




25 de septiembre de 2016 a las 11.00h. Inauguración de la Glorieta a LAS TRECE ROSAS

  

El alcalde Pedro Santisteve inaugura en Zaragoza la Glorieta a las Trece Rosas.
Personas del mundo de la Cultura, del Arte, de la Política, ciudadan@s, asistieron en la mañana del domingo  día 25 de septiembre  de 2016 a la inauguración de la Glorieta a las Trece Rosas, en memoria de las 13 mujeres fusiladas en Madrid, el día 5 de agosto de 1939 
El acto fue presentado por la artista visual Pilar Catalán promotora y coordinara del Proyecto.
A continuación el alcalde de Zaragoza recordó la necesidad de iniciar y completar un proceso de reparación histórica en España
Se  procedió a la lectura de la carta a las Trece Rosas escrita por la historiadora  Gabriela Sierra y declamada por la artista María José  Moreno, para después dar paso a un pequeño recital de telegramas, leidos por  los autor@s  y coordinado por la actriz.
Contamos con la asistencia del director de la película de las Trece Rosas Emílio Fernández Lázaro que comento con documentadas y emotivas palabras recogidas de   testimonios  directos, episodios sobre la vida de las Trece Rosas. 
Cerro su intervención con un deseo que tod@s compartimos, " Ojalá no haya que venir jamás a defender el monumento".
Por su parte Fernando Rivarés lanzaba el siguiente mensaje:" debemos de aprender de mujeres como las Trece Rosas, porque todas somos e ellas".
Como final del Programa el Grupo de Rock Vinos Chueca interpretó su canción dedicada a las Trece Rosas en el año 2005, y volvimos a emocionarnos con la poética y rasgada letra de Fernando Bastos.
De nuevo tomó la palabra el alcalde de Zaragoza para clausurar el acto.



Imágenes que hablan, que narran, lo sentido, vivido, soñado.... IMAGENES


Imagen de la película Las Trece Rosas. Emílio Fernández Lázaro






Reportaje fotográfico  de Columna Villaroya.
Testimonio de las personas que nos reunimos para recuperar un fragmento de la Memoria Histórica Dde nuestro pais.






















Programa homenaje a las Trece Rosas

Te buscamos de día y de noche  REVOLUCIÓN























Prensa Inauguración de la Glorieta a las Trece Rosas   










                                                                                                                25/09/2016

Zaragoza inaugura una glorieta en recuerdo a "Las Trece Rosas" fusiladas en 1939

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, ha inaugurado hoy una glorieta, en el Parque José Antonio Labordeta, con los nombres de Las Trece Rosas en un acto en el que se ha honrado la memoria de estas mujeres que fueron fusiladas en el año 1939.
También se ha recordado la necesidad de un proceso de reparación y memoria histórica en España, según informa el consistorio zaragozano en una nota de prensa.
Santisteve ha explicado que este homenaje "busca la reparación simbólica de los familiares de muchas de las víctimas que aún yacen en las cunetas de nuestro país, con el que se quiere reivindicar el Derecho a la Verdad, a un proceso de paz, memoria, reparación y justicia".
Según ha destacado el primer edil, "el pasado emerge siempre si no hay posibilidad de una auténtica reparación, ya que solo se puede olvidar lo recordado y solo las cosas conocidas merecen ser olvidadas".
Por su parte, el consejero de Economía y Cultura, Fernando Rivarés, ha evocado "el espíritu y el ejemplo de compromiso por la libertad y el bien común de las grandes olvidadas de la historia en general y de la memoria española en particular", resaltando que "debemos aprender de mujeres como las Trece Rosas, porque todas somos ellas. Todas las personas".
La idea de dedicar un lugar público en la ciudad a estas 13 jóvenes surgió tras el homenaje que se les rindió, a comienzos de este año en el Centro de Historias de Zaragoza, y que contó con la participación y colaboración de profesionales del arte y de la cultura, así como de asociaciones y colectivos aragoneses, indica la citada nota.
Las Trece Rosas (Ana, Adelina, Blanca, Carmen, Dionisia, Elena, Joaquina, Julia, Luisa, Martina, Pilar, Victoria y Virtudes), fueron jóvenes, la mitad de ellas miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas, que fueron fusiladas por el régimen franquista en Madrid, en el año 1939, poco después de finalizar la Guerra Civil Española.
Los servicios de Cultura y de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Zaragoza han sido los encargados de acondicionar la zona de esta glorieta y de colocar las placas donde aparecen, en cada una de ellas, los nombres de las trece jóvenes, que contaban con edades entre los 18 y los 29 años cuando fueron asesinadas.
En el acto, que ha sido presentado por Pilar Catalán, artista visual y coordinadora del proyecto, se han leído cartas y telegramas dirigidos a las trece rosas y varias poesías a cargo de colectivos poéticos aragoneses. Seguidamente, se ha podido escuchar la canción a las Trece Rosas, a cargo del grupo de Rock Vinos Chueca, y letra de Fernando Bastos.
Este acto-homenaje ha contado también con la asistencia y palabras de Emilio Martínez-Lázaro, director de la película Las 13 rosas, y artistas como María José Moreno y Mariano Anós.



                                                                               


Domingo, 9 de octubre de 2016


"El alcalde explico que este gesto "busca la reparación simbólica de los familiares de muchas de las victimas que aun yacen en las cunetas de nuestro país"





Zaragoza.- El Alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, inauguró ayer una glorieta en el Parque José Antonio Labordeta, con los nombres de Las Trece Rosas: Ana, Adelina, Blanca, Carmen, Dionisia, Elena, Joaquina, Julia, Luisa, Martina, Pilar, Victoria y Virtudes, en un acto en el que se honró la memoria de estas mujeres que fueron fusiladas por el régimen franquista en 1939, poco después de finalizar la Guerra Civil. El gesto pretende recordar la necesidad de un proceso de reparación y memoria histórica en España.

Santisteve explicó que este homenaje “busca la reparación simbólica de los familiares de muchas de las víctimas que aún yacen en las cunetas de nuestro país, con el que se quiere reivindicar el derecho a la verdad, a un proceso de paz, memoria, reparación y justicia”. Según destacó el primer edil, “el pasado emerge siempre si no hay posibilidad de una auténtica reparación, ya que solo se puede olvidar lo recordado y solo las cosas conocidas merecen ser olvidadas”.

Por su parte, el consejero de Economía y Cultura, Fernando Rivarés, evocó “el espíritu y el ejemplo de compromiso por la libertad y el bien común de las grandes olvidadas de la historia en general y de la memoria española en particular”, resaltando que “debemos aprender de mujeres como las Trece Rosas, porque todas somos ellas. Todas las personas”.

La idea de dedicar un lugar público en la ciudad a estas 13 jóvenes surgió tras el homenaje que se les rindió a comienzos de este año en el Centro de Historias de Zaragoza, y que contó con la participación y colaboración de profesionales del arte y de la cultura, así como de asociaciones y colectivos aragoneses. La mitad de las componentes del grupo de Las Trece Rosas pertenecieron a las Juventudes Socialistas Unificadas (entidad que agrupó entre 1936 y 1961 a la Unión de Juventudes Comunistas de España y a la Federación de Juventudes Socialistas).

Los servicios de Cultura y de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Zaragoza han sido los encargados de acondicionar la zona de esta glorieta y de colocar las placas donde aparecen, en cada una de ellas, los nombres de las 13 jóvenes, que contaban con edades entre los 18 y los 29 años cuando fueron asesinadas.

En el acto, que fue presentado por Pilar Catalán, artista visual y coordinadora del proyecto, se han leído cartas y telegramas dirigidos a Las Trece Rosas y varias poesías a cargo de colectivos poéticos aragoneses. Seguidamente, se pudo escuchar la canción a Las Trece Rosas, a cargo del grupo de Rock Vinos Chueca, y letra de Fernando Bastos.
Este acto-homenaje ha contado también con la asistencia y palabras de Emilio Martínez-Lázaro, director de la película “Las Trece Rosas”, y artistas como María José Moreno y Mariano Anós.

Foto: Ayuntamiento de Zaragoza








eugeniomateo.blogspot.com/


http://www.elpollourbano.es/sociedad/2016/09/
inauguracion-de-la-glorieta-de-las-trece-rosas/







AUDIOVISUAL/Las Trece Rosas


En septiembre de 2016 hemos  realizado una segunda edición de 100 ejemplares  de las Trece Rosas, patrocinado por el Ayuntamiento de Zaragoza.





Imágenes y Coordinación: Pilar Catalán
Voz: María José Moreno
Interpreta al Piano: Nairi Grigorian
Montaje Vídeo: Miguel Loren

Textos: Martina Barroso, Blanca Brisac, Julia Conesa, Pablo Echenique, Encarnación Ferré, Pilar Catalán, Enma Sopeña, Nieves Ibeas, Francisca Martin Cano -Abreu,  Gabriela Sierra, Fernando Morlanes, Mariano Anos, Pilar Viviente, Fernando Bayo, Pilar Pastor, Amparo Bella, Julia Dorado, Fernando García Vicente, Helena Santolaya y Columna Villaroya.





                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  

martes, 15 de marzo de 2016





LAS  TRECE  ROSAS







                         





  LAS TRECE ROSAS








                                                               

El Proyecto de las Trece Rosas está diseñado y coordinado por la artista visual Pilar Catalán  

Las Trece Rosas en el siglo XXI

El 5 de Agosto de 1939 Trece Mujeres fueron fusiladas por defender la libertad y la legitimidad de la Républica española



(….) Las Trece Rosas, así os llamaron por una poética negra que os llevó a lo más oscuro de las tapias del cementerio de La Almudena de donde nunca más despertasteis. (…) Desde los valores opuestos a los que os borraron de la vida, queremos poner en el recuerdo, humanidad, sensibilidad, amor y memoria, aquella que fue borrada durante cuarenta años, aquella que fue silenciada por las armas y la incultura. (Fragmento de la  “Carta desde el siglo XXI a las Trece Rosas”, de Gabriela Sierra Cibiriain

Han pasado a la historia con el nombre de las "Trece Rosas", ellas fueron: Carmen Barrero Aguado, "Marina", (20 años), Martina Barroso García (24 años), Blanca Brisac Vázquez (29 años), Pilar Bueno Ibañez (27 años), Julia Conesa Conesa (19 años), Adelina García Casillas,"La Mulata" (19 años), Elena Gil Olaya (20 años), Virtudes Gonzalez García (18 años), Ana López Gallego (21 años), Joaquina López Laffite (23 años), Dionisia Manzabero Sala (20 años), Victoria Muñoz García (18 años) y Luisa Rodríguez de la Fuente.

En la sentencia del 3 de agosto de 1939 se les acusa de reorganizar  las Juventudes Socialistas Unificadas, unión de las Juventudes del Partido Comunista de España y del Partido Socialista, para cometer actos delictivos contra el orden social y jurídico de la “Nueva España”.

Carmen Castro la directora de la prisión de la cárcel de Ventas no cursó a Franco la petición de indulto hasta después de la ejecución de las Trece mujeres, el dictador estampó el clásico "enterado" por respuesta.

No ha sido fácil romper el pacto del "Silencio" que ha imperado en nuestro país durante demasiado tiempo, incluyendo el período de la transición democrática española, en aras a poder mantener una paz y una convivencia entre los español@s, pero que sepultó e ignoró a muchas victimas, mujeres y hombres que dieron la vida por intentar  hacer un mundo más justo y solidario.

Se puede reconstruir la historia, visionarla desde otra perspectiva mediante el legado de las protagonistas con sus relatos y sus hechos, con los testimonios directos de sus familiares, amig@s y compañeras de celda, que nos descubre otros escenarios con  los que poder desenmascarar y  arbitrar lo presentado por lo más oficialista.

La honestidad, coraje y fortaleza de estas mujeres ante la vida y la muerte es la representación de lo mejor del ser humano que llega a un punto dramático y heroico cuándo horas antes  de que un pelotón de fusilamiento sesgase sus vidas un 5 de agosto de 1939, delante de una tapia del Cementerio de la Almudena de Madrid, escriben su "testamento vital" en las cartas de despedida a sus seres queridos. Este legado es el guardián de sus creencias, de sus ideas de su integridad, como dice el periodista Anton Castro en su telegrama  "Creían en la libertad, en un país nuevo, en la Cultura".


Para luchar contra el "Olvido Pertinaz al que se refiere Enma Sopeña en su telegrama, queremos recordarlas, recuperar su memoria, honrarlas y recoger sus deseos de justicia histórica una vez que desapareciesen de este mundo para siempre y por ello traemos sus voces al presente:  "No muero por criminal, ni ladrona, sino por una idea", dijo Dionisia Manzanero Salas, o las palabras de Blanca Brisac Vázquez a su hijo Enrique,  "Muero con la cabeza muy alta", o la petición de una adolescente, Julia Conesa Conesa, "que mi nombre no se borre de la historia".


Esta preciada herencia sirvió de base para sacar a luz un episodio sobre el que no se había escrito prcticamente nada. En el año 1985 el periodista Jacobo García investigó el tema, en el 2003 el escritor Jesús Ferrero escribió la novela "Las Trece Rosas y en el 2004, el escritor Carlos Fonseca trabajó y se documento durante dos años para finalmente publicar la novela "Las Trece Rosas Rojas". En otros ámbitos artísticos como el cine, Emilio Martínez Lázaro dirigió en el 2007 la película Las Trece Rosas, el autor del guión fue el escritor zaragozano Ignacio Martínez Pisón, también desde otras esferas del Arte y de la Cultura, el documental, el teatro, la danza contemporámea, el vídeo, la performance, se plasman acciones desde una perspectiva histórico-artística que evidencian el estrecho vínculo entre ambos lenguajes confiriendo al arte un  reconocimiento  y entidad en la transmisión, difusión y comprensión  de los hechos históricos. En nuestra tierra, en Zaragoza, el grupo de Rock Vinos Chueca editó en el año 2005 la Canción "Trece Rosas" dentro del disco "Gente que no sabe nada de la vida" con letra de Fernando Bastos. 

En estos anhelos de restauración y con el deseo de contribuir a la dignificación y recuerdo de su memoria, decidimos sumarnos a los homenajes  existentes y ahondar en la relación entre Arte e Historia por lo que diseñe y coordiné los actos ENCUENTROS /  Es Tiempo de Memoria / Las Trece Rosas / que tuvieron lugar los días 28 de Enero y 6 de Febrero de 2016 en el Centro de Historias y en el Centro  Especial de Música armenia de la pianista Nairi Grigorian, con la colaboración de profesionales del Arte y de la Cultura, la adhesión y apoyo de Colectivos y Asociaciones aragones@s , el ánimo y solidaridad de gentes de otros lugares,y la asistencia y el entusiasmo de más de trescientas  cincuenta personas que acuieron a los eventos. 


Es tiempo de MEMORIA como reza el vídeo, de las Trece Rosas, también de acción y de justicia, este es el mensaje que queremos transmitir  a través del vídeo/art y del conjunto de acciones dedicadas a estas mujeres. El proyecto se inició en el año 2015, (por la artista visual Pilar Catalán con recogida de datos históricos y poéticos) y la elaboración de más de ciento  cuarenta imágenes destinadas a un audiovisual. Se incorporan al Proyecto la artista de teatro María José Moreno, la  pianista Nairi Grigorian, el realizador Miguel Loren y casi cincuenta personas del ámbito del Arte y de la Cultura que han contribuido generosamente con sus escritos, cartas y telegramas, y su colaboración y adhesión a las diferentes actividades y propuestas. 

Se ha realizado una edición del audiovisual  de 100 ejemplares, firmada y numerada.


Os presentamos los actos  realizados en su Memoria:
Día 28 de enero
Es Tiempo de Memoria/Las Trece Rosas
Diseño y Coordinación:
Pilar Catalán, Artista Visual
Presentación del Acto: 
Natalia Casaús, Directora del Instituto Aragonés de la Mujer
Audiovisual/Olvido Pertinaz:
Imágenes, Pilar Catalán
Voz, María José Moreno
Interpretación musical, Nairi Grigorian
Textos, escritores, artistas, visuales, políticos, ciudadan@s
Performance/Aromas de Deseo.
Juventudes Socialistas y Juventudes Comunistas de Aragon.
Encuentros/Que mi nombre no se borre de la Historia
Mesa debate 
Presenta y coordina Pilar Catalán
Ponentes 
Rosa Cenarro, Historiadora,
Cristina Pemán, Periodista
Josefina Musulen, Presidenta de la Asociación Amparo Poch
Día 6 de Febrero
Concierto Petálos
Nairi Grigorian, Pianista
Felix Villaverde, Tenor


La justicia poética debe de ir acompañada de la Acción política y Social orientada abandonar "el Pacto del Silencio y del Olvido" y hacer justicia a los miles de español@s maltratados y asesinados por la Dictadura del régimen de Francisco Franco. La recuperación de la MEMORIA HISTÓRICA es una obligación de tod@s los demócratas con aquellas personas que tan generosamente sacrificaron su vida por sus ideales y por un mundo mejor.

En el tema de las publicaciones, la "Asociación Erial Ediciones" y la "Revista Crisis" se implican estrechamente en el Proyecto, fruto de ello es la publicación en el número 9 de la Revista Crisis de todos los telegramas, cartas y escritos existentes y que mostramos en este blog. Con este motivo organizamos en el Teatro Romano la presentación de la misma, por parte de Fernando Morlanes, Director de la Revista Crisis, Eugenio Mateo, subdirector, Pilar Catalán, Consejo de Redacción y el Crítico de Cine  Roberto Sánchez.

Se procedió a la lectura  de textos sobre las Trece Rosas por la artista  María José Moreno, cerrando el acto  la actuación del Grupo actoral de la Sala en Blanco, Carmina Martín, Mery Abril, Fernando Escudero y Antonio Megén, recogiendo así la esencia del Proyecto. 

Nuestro agradecimiento al escritor Javier Delgado cuya asesoría para encontrar el lugar adecuado que llevase el nombre de las Trece Rosas fue preciosisima, al periodista Antón Castro por el seguimiento y publicación del programa de eventos en Memoria de las Trece Rosas en el Heraldo de Aragón (enero 2016) y al  escritor Juan Dominguez Lasierra  que escribió la reseña sobre el Acto del Teatro romano subrayando el acto de las Trece Rosas.(Heraldo de Aragón)

Y termíno este escrito con  un sueño, el telegrama de Pilar Pastor, Responsable de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza.  "Ayer 28 de diciembre de 2025 le estaba ayudando a mi nieto hacer los deberes y me emocioné al llegar a la página 54. Allí estaban ellas, las Trece Rosas, su historia, su generosidad, su valentía". ¿Sólo ha sido un sueño? 






Las SENTIMOS en los escritos  de


Nivaria Tejera, novelista y poetisa cubana

Espero la noche para soñarte, 
Revolución

Yo espero la noche para soñarte, revolución. 
En cada espacio de sombra más allá de los ojos, en la que éstos se extienden a no dormir, tu sueño reaparece.
Y esta sombra proyecta la cámara refringente a un abismo mayor en el que los sentidos apresados se despojan de sus relieves diseminándolo, tanteando así un reposo al planeo de tu persecución.
Y la pesadilla de lo que fuera un sueño apunta con su discóbolo de Mirón y da de lleno en mi traza.
Y una avalancha de ceniza se cierne sobre ella". 







Javier Delgado

ROSALEDA EN SUS TRECES




LA ROSALEDA EN SUS TRECE

Rosas entre rosas érais las trece, / 
o trece mil, o ciento treinta mil, o más, / 
por toda España. / 
!Qué ilusiones, qué vidas / 
entregadas como ramos de rosas, encendidas, inacabables!//

Hoy florecéis una vez más, / 
y hoy entre rosas. /
Mirad: junto a vosotras / 
centenares de rosas abren sus cálices./ 
¿Escucháis ese canto coral de sus corolas? / 
Percibís su caricia perfumada? / 
¿Palpáis la lenta tenacidad de sus raíces? / 
¿Sentís el rumoroso deambular de las aguas?  / 
La sombra de los árboles, los gatos, los pájaros, los niños/ 
los ancianos, las parejas, las palabras, el silencio,/  
los besos...../ 
Todo es bueno aquí para vosotras./   Disfrutadlo.//
Los cipreses os guardan /, no temáis /:
los cipreses no matan:/ 

En esta rosaleda estáis/rosas con rosas,/ 
entre vuestras hermanas./ 
Estáis con la icebeg, con la Banksiae,/ la Camelia, la Landora, la Kordex,/ la Queen Elizabeth, la Chrisler imperial, la sevillana....../
Ahora vuestros nombres/ se suman a los suyos / 
y son ya trece nombres de rosas,/ 
nombres inolvidables. 

Aquí en la Rosaleda/ 
fundás la libertad universal./ 
Aquí disolveís los muros de las cárceles,/ 

Hacéis ahora del planeta un gran jardín./ 
una galaxia rosaleda/ 
más roja que nunca,/ 
con la que desdecís y vencéis,/ 
rosas radiantes,/  
a esos malditos que ayer os fusilaron.// 





















 Desde el siglo XX















    Cartas desde el siglo XXI 




  Gabriela Sierra, Licenciada en Historia y documentalista


Las Trece Rosas, así os llamaron por una poética negra que os llevó a lo mas oscuro de las tapias del cementerio  de la Almudena de Madrid de donde nunca más despertasteis. Trece Rosas Rojas como el color de vuestro sentido de la Justicia, de la igualdad y al fin y al cabo de vuestra ideología. Esa ideología que buscaba la justicia, la igualdad  y la fraternidad

Trece Rosas fuertes, sensibles, comprometidas, mujeres que, como si de una alegoría se tratara representabais a la República, esa Republica doblegada por la barbarie, la rigidez, la falta de empatía, que dejo llenas de lágrimas las cunetas y las tapias de nuestro país.

No fuisteis las primeras en probar la locura de un régimen que se imponía por la fuerza,  pero fuisteis el símbolo de que la violencia no entiende de edad, sexo ni humanidad.

Desde este rincón creado para vuestra Memoria, queremos lanzar a la historia, al arte, a la vida, el reflejo de vuestro camino por este sin sentido que se cernió sobre vuestras cabezas como si de un águila negra se tratara.

Desde los valores opuestos a los que os borraron de la vida, queremos poner en el recuerdo, humanidad, sensibilidad, amor y memoria, aquella que fue borrada durante cuarenta años, aquella que fue silenciada por las armas y la incultura.

Frente a la negritud creada por este caos, que pretendía implantar el orden, su orden, queremos recordar la luz que creasteis con vuestros sueños, vuestra juventud y vuestra fuerza de vida. Esa luz llena de amores, de utopías, de esperanzas, esa luz impulsora de las nuevas sociedades, libres, inclusivas, jóvenes, llenas de proyectos de regeneración, de vida. Trece vidas a las que os quedaba todo por experimentar y tan solo tuvisteis la oportunidad de conocer el ocaso del día,  el crepúsculo de la vida.

Jóvenes que navegasteis por un ambiente sin oxigeno, asfixiante, con olor a muerte,  a ricino,  a  escarnio de cabezas rapadas. Vosotras superasteis  todo este estado de muerte de la esperanza con vuestra camaradería, vuestras risas, vuestros cantos, vuestra sororidad.

Esto es lo que las mujeres del siglo XXI hemos aprendido de vosotras, hermanas. Esa lucha, esa fortaleza, esa esperanza por saber que la utopía es posible. Allanasteis nuestro camino hacía una libertad en la que podemos seguir luchando por un mundo más justo, más igualitario. Esa idea es la que todas las noches nos arropa al entregarnos al sueño de Morfeo y el amanecer nos preludia para impulsarnos cada día.

Solo quiero recordar esas palabras de aliento con las que os despedisteis, palabras de mujeres fuertes, porque Dionisia no moriste por  “criminal ni ladrona, sino por una idea”, Julia, tu madre sabe que lo hiciste “por persona honrada”, Blanca también  “por ser buena”, por ese valor que trataste de inculcar a tu hijo pidiéndole que no guardara rencor  “a las personas que  dieron muerte a tus padres,  eso nunca”.

Por todos estos valores, por los que luchasteis y que  fraguasteis en nosotras, vuestros nombres quedarán en el recuerdo,  Carmen,  Martina,  Blanca, Pilar,  Julia,  Adelina,  Elena,  Virtudes,  Ana,  Joaquina,   Dionisia,  Victoria,  Luisa. Porque vuestros nombres,  Julia, nunca podrás ser borrados de la historia.





  

   Amparo Bella,  Liccenciada en Filosofia y Letras.
   Diputada en las Cortes de Aragón por Podemos.



13 Rosas para 13 mujeres asesinadas por pedir el pan y las rosas. Trece rosas que encarnan el despertar de la lucha y la resistencia en un mundo de violencia y muerte,  en un mundo dominado por los padres de la casa y de la patria.

La exigencia del pan simboliza el cuidado y sostenimiento de los derechos sociales y las rosas simbolizan la vida sin violencias y los beneficios de la cultura y del arte.  Trece mujeres en la flor de la vida que, posiblemente, distribuyeron pasquines el día del desfile de la victoria fascista en 1939, con la frase "Menos Viva Franco y más Pan".

Después de tantos años de represión, nuestra transición se construyó sobre un pacto de silencio, sobre la negación de los crímenes, sobre el falso mito de dos Españas, arreglando cuentas y matándose a mansalva. Hoy sabemos que esto no es cierto, sabemos que si un grupo de conspiradores militares, sostenidos por poderes oligárquicos, hubiesen mantenido su lealtad al sistema democrático de la II República, nada de lo sucedido habría ocurrido. La guerra comenzó porque algunos violaron el pacto democrático y la transición a la democracia no hizo justicia con las víctimas.
Ahora, no solo es tiempo de memoria, es tiempo de acción, de lo que podemos hacer para mejorar y cambiar lo que somos. El tiempo ahora, puede restituir con justicia la memoria de todas las gentes humildes y decentes que lucharon para construir un mundo más humano. Trece mujeres fueron asesinadas en el inicio de la posguerra española. Miles de personas fueron "paseadas" y sus cuerpos no tienen un lugar donde las familias y descendientes puedan poner flores para recordar sus acciones.

Ahora que el tiempo nos trae una segunda transición debemos obrar con justicia y reconocimiento y que una nueva ley de memoria ayude a poner los nombres en el lugar que les corresponde.


Por Dignidad y justicia. Pan y Rosas





                                                  

  Publicaciones

REVISTA DE CRÍTICA CULTURAL CRISIS

Nuestro apartado de creación se lo hemos cedido íntegro a Las Trece Rosas reproduciendo los textos que, desinteresadamente, numerosas personas del mundo cultural, social y académico cedieron al acto que por iniciativa de Pilar Catalán se celebró en el Centro de Historias en homenaje a esas trece ejemplares mujeres.
















                                                








                       






El símbolo de Las Trece Rosas

Fernando Morlanes Remiro

Sé que Las trece rosas no forman parte de ningún mito. No son el resultado de una mitificación ni de una leyenda ni de una hagiografía. Son un caso. Una pequeña muestra de una realidad cruel, desgarradora, salvaje, brutal y manifiestamente irracional que, como única herencia, hemos recibido de los sangrientos episodios de la Guerra Civil Española y de su terrible posguerra. Es cierto que ambos bandos cometieron atrocidades sin número; pero fueron los sublevados, los falangistas, las rencorosas hordas del nacional catolicismo quienes adoptaron el terror y la violencia como método para imponerse, no solo al enemigo, sino a toda la población. Así, sin ningún miramiento, masacraron a gentes indefensas –sobre todo jóvenes-, estuviesen o no comprometidas con la causa republicana. ¿Pero qué hicieron cuando los chismosos, los malos vecinos, el rencor de los sublevados, la avaricia... no encontraron en los pueblos y en las ciudades vencidas a los jóvenes que se les habían enfrentado? Muy sencillo. Se vengaron en sus novias, en sus mujeres, en sus hermanas y en sus madres. Las mujeres que no estuvieron en las trincheras (que también las hubo y no pocas) padecieron la contienda y la represión con más rigor, si cabe, que los hombres. Fueron asesinadas y torturadas, como los hombres, pero, además, padecieron violaciones, vejaciones y les raparon el pelo para presentarlas al escarnio público.

Sobre todos estos hechos se tendió un grueso manto de silencio durante mucho tiempo. Solo, a veces, en las tertulias familiares se recordaba el sufrimiento de tal o cual vecina, tía o abuela; y, después, otra vez el silencio.

También el silencio debe encontrar su fin. Y tuvo que llegar el momento en el que la historia de unas pocas mujeres comenzase a ser descubierta. Trece mujeres –en realidad, catorce, porque a una la mataron más tarde- jóvenes e inocentes cuyo único delito fue el de tener ideas propias. La noticia de esa gran injusticia llegó a la prensa en 1985, después pasó a la literatura y de allí al cine. Poco a poco fue creciendo y se convirtió en un símbolo de lucha y sufrimiento. Un símbolo que nos obliga a pensar en miles y miles y miles de mujeres que víctimas de su inocencia padecieron las atrocidades cometidas por aquella dictadura brutal y asesina.

Gracias a Las trece rosas, todas las mujeres que padecieron aquellos negros años están vivas en nuestras mentes. Nuestra es la responsabilidad de que sus nombres no se borren de la Historia.

Desde ese compromiso, Erial Ediciones, colaboró en la organización del acto:  Es tiempo de memoria. Las trece rosas; y recogió los textos de las numerosas personas que participaron en el mismo en el número 9 de Crisis. Revista de crítica cultural.
En Erial Ediciones, tampoco dudamos en solicitar al Ayuntamiento de Zaragoza que dedicase un espacio del parque José Antonio Labordeta a esas trece extraordinarias mujeres.

Y aquí estamos, para decirle a Pilar Catalán, verdadera creadora de todos estos actos e iniciativas, que puede seguir contando con nosotros.









En el año 2005 el grupo aragonés de Rock "Vinos Chueca" dedicó a las Trece Rosas una Canción: "Trece Rosas" del disco títulado " Gente que no sabe nada de la Vida"  con letra de Fernando Bastos


Trece Rosas

Eran casi adolescentes
Acusadas de indecentes
Fueron sin más detenidas
Por ser rojas de familia
Por andar con milicianos
O por hacer contrabando
De esperanza

Ni siquiera las juzgaron
A todas las condenaron
Al brutal fusilamiento
Para dar un escarmiento
Con su danza                                    

Las llevaron a Capilla
Antes de la luz del día
Algunas se confesaron
Otras solo blasfemaron
Las pusieron en la Tapia
Llenas de miedo y de rabia
Y de impotencia

Se agarraron de las manos
Sonaron  los disparos
Hay quien dice que lloraban
Los mismos que las mataban
De vergüenza

Que hoy quisiera con mis dedos
Arrancarles todo el plomo
Y decirles que fue un sueño
Pero no me sale como

Trece Rosas, Trece Besos, Trece Rosas


Que hoy quisiera con mis dientes
Escarbar el cementerio
Y decirles que despierten
Pero también estoy muerto

Trece Rosas, Trece Besos, Trece Rosas

Hubo hasta Tiros de Gracia
Rematando la matanza
Después algunos parientes
Entre los cuerpos inertes
Dieron gritos y desmayos
Sangre mezclada con llanto
Y con enojo

Entro un hombre por la puerta
La mitad de su alma estaba muerta
Y fingiendo que rezaba
A una de ellas susurraba
Que Viva Socorro Rojo

Que hoy quisiera con mis labios
Besarles las calaveras
Y decirles venga vamos
Pero no encuentro la manera

Trece Rosas, Trece Besos, Trece Rosas

Que hoy quisiera con mis canas
Hacer trucos con el tiempo
Y decirles hola guapas
Pero dicen que no puedo

Trece Rosas, Trece Besos, Trece Rosas










Escritoras anarquistas
La palabra como semilla de rebelión.
Laura Vicente

Collage (Julia Dorado)

ENTRADILLA:  Durante el período de la II República y la guerra civil destacaron mujeres escritoras de tradición anarquista. Un ejemplo notable fue Lucía Sánchez Saornil.

No dominar la lectura y la escritura era percibido por las clases trabajadoras como una carencia; el anarquismo batalló para llenar ese vacío

La II República fue un importante momento de visibilidad de las mujeres en la esfera pública

En el siglo XIX, cuando arraigó el anarquismo en España, existía una división que tendemos a olvidar: la frontera entre la escritura y la oralidad.  La escritura marcaba una diferencia de clase: se abría una brecha entre hablantes y escribientes, iletrados o letrados[1]. No dominar la lectura y la escritura era percibido por las clases trabajadoras como una carencia; el anarquismo batalló para llenar ese vacío. Algunos/as anarquistas sabían leer y escribir, pero su mundo era el oral; quizás por ello daban tanta importancia a la palabra escrita como semilla de rebelión que, si se extendía, podía acabar con la opresión.
No es raro, por tanto, la proliferación de escritores/as dentro del mundo ácrata, así como la fundación de periódicos y revistas, de vida efímera muchos de ellos, pero que constituían un elemento clave de su idiosincrasia, mucho más que las orsinis o las stars que el poder ha convertido en signo de identificación del anarquismo. Donde había un anarquista había un periódico y, por tanto, obreros/as ilustradas.
     Un ejemplo de obrera ilustrada es Teresa Claramunt (1862-1931)[2], obrera textil cuya formación académica se limitó a los estudios primarios hasta los diez años y que escribió centenares deartículos en la prensa anarquista; una obra de teatro titulada El mundo que muere y el mundo que nace[3] y un folleto de dieciséis páginas titulado La mujer. Consideraciones generales sobre su estado ante las prerrogativas del hombre.




[1] Arlette Farge (2008): Efusión y tormento. El relato de los cuerpos. Historia del pueblo en el siglo XVIII. Katz Editores, Madrid, p. 61. 
[2]Laura Vicente (2005): “Teresa Claramunt. Des de l’altre banda de la ‘perfecta casada’. La dona sotmesa al ‘tirano de blusa y alpargata’”. Cercles, Universitat de Barcelona, 8. Laura Vicente (2006): “Los inicios del feminismo en el obrerismo catalán. Un folleto de Teresa Claramunt”. Arenal, 13.
[3] Laura Vicente (2006): Teresa Claramunt. Pionera del feminismo obrerista anarquista. Fundación Anselmo Lorenzo, Madrid, pp. 123-125. La obra fue estrenada en 1896.

 En este texto, publicado en 1905, sentó los fundamentos del feminismo anarquista obrerista.
Pero Teresa destacó sobre todo como maestra en el arte de la palabra oral. De ella decía Federica Montseny (1905-1994) que tenía una voz impregnante, una voz que atraía enseguida, Destacaba como oradora por su fuerza expansiva, simplista, por su simpatía, que atraía las almas. Federica reafirmaba que Teresa no tenía cultura, no usaba frases floridas, pero tenía el instinto certero del pueblo[1].
La propia Federica Montseny fue otra mujer escritora, con formación proporcionada por su madre, Teresa Mañé (1865-1939), ya que nunca fue a la escuela. Mañé, amiga de Teresa, tuvo formación como maestra y es otra de las pioneras del feminismo anarquista que escribió y dio vida, junto con su compañero Juan Montseny, a una de las revistas anarquistas más interesante, La Revista Blanca[2]. Federica fue una destacada dirigente y una de las intelectuales anarquistas más prolíficas, ya que escribió unos seiscientos artículos, quince folletos, dos novelas y alrededor de cincuenta cuentos dentro de las series de La Novela Ideal y La Novela Libre publicadas por la editorial de La Revista Blanca[3]. Las novelas sociales eran textos breves que creaban héroes y heroínas de barriada que desafiaban a patronos, padres autoritarios, caciques o curas. Estas novelas se introdujeron en los hogares obreros y sus protagonistas formaban parte de las conversaciones vecinales, sindicales o de los cafés de las cooperativas, posibilitaban el debate, la exclamación, la simpatía o el odio hacia personajes y temas conocidos por quienes las leían. Tuvieron un éxito extraordinario y se llegaron a hacer tiradas de diez mil ejemplares, llegando algunas a los cincuenta mil[4].
La II República fue un importante momento de visibilidad de las mujeres en la esfera pública como es el caso de Lucía Sánchez Saornil (1895-1970). Nacida en Madrid, con veintiún años ingresó en la plantilla de Telefónica como operadora y ese mismo año vio publicados algunos poemas en la revista Los Quijotes. En 1927, ya en la CNT,  fue castigada por su actividad sindical y trasladada a Valencia durante dos años. Despedida antes de la proclamación de la II República, fue readmitida en octubre de 1936 y estuvo en plantilla hasta mayo de 1939, cuando fue suspendida al ser depurada[5].
En Los Quijotes firmaba con el seudónimo masculino de Luciano de San-Saor. Sus primeros poemas fueron arrebatos sentimentales de fino lirismo que se podían incluir dentro del modernismo. Eran poemas amorosos, de un yo masculino, dirigidos a un destinatario femenino que revelaban una considerable osadía por su concepción sensual y su rechazo del ideal del amor-pasión[6].



[1] Federica Montseny (1938): “La mujer en la paz y en la guerra”, Conferencia celebrada en el Centro de Mujeres Libres. Publicaciones Mujeres Libres, Barcelona, p. 12.
[2] Sobre esta revista es interesante el libro de Dolors Marín i Silvestre y Salvador Palomar i Abadia (2006): Els Montseny Mañé un lanboratori de les idees. Publicacions de l’Arxiu Municipal de Reus, Reus. En la revista colaboraron escritores como Dorado Montero, Unamuno, Giner de los Ríos, Cossió, Azcárate, Benavente, Brossa o Clarín.
[3] Mary Nash (1975): “Dos intelectuales anarquistas frente al problema de la mujer: Federica Montseny y Lucía Sánchez Saornil”. Convivium, 44-45, pags. 73-99, p. 74.
[4] Sobre este tema ha escrito Dolors Marín (2010): Anarquistas. Un siglo de movimiento libertario en España. Ariel, Madrid, pp. 212-213.
[5] Lucía Sánchez Saornil (2014): Poeta periodista y fundadora de Mujeres Libres. Introducción y selección de Antonia Fontanillas Borrás y Pau Martínez Muñoz. Madrid, La Malatesta, pp. 27-30.
[6] Rosa Maria Martin Casamitjana (1992): “Lucía Sánchez Saornil. De la vanguardia al olvido”. DUODA, Revista d’Estudis Feministes, núm. 3, págs. 45-66, p. 48.


En 1918 Vicente Huidobro trajo de París la propuesta del movimiento vanguardista conocido como ultraísmo: conjunción de elementos futuristas, dadaístas y creacionistas. En enero de 1919 se constituyó el grupo y ese mismo mes la revista Cervantes publicó un Manifiesto fundacional, Lucía fue la única representante femenina.
Su primer poema próximo a la estética de vanguardia fue publicado en junio de 1919 en la revista Cervantes. Son versos sin rima con motivos procedentes de la vida contemporánea preconizados por el futurismo y alguna metáfora audaz. Lo que no abandonó fue su temática sentimental (Martín, 1992: 51-52). En sus poemas Lucía ya provocaba una cierta desestabilización de los estereotipos de género y una dimensión lésbica que influyeron en su posterior decantación en favor de la emancipación femenina.
Su compromiso de clase pronto se amplió con el de género, materializándose en la propuesta de crear una revista cuyo primer número salió en mayo de 1936 con el título de Mujeres Libres. Las fundadoras que, además de Lucía, fueron Mercedes Comaposada (1901-1994) y Amparo Poch (1902-1968), deseaban crear espacios colectivos para facilitar el encuentro e impulsar la capacitación laboral y el acceso a la educación de las obreras. Fue ese mismo año cuando se constituyó la organización  Mujeres Libres que demostró un grado de conciencia feminista muy desarrollado al cuestionar el sistema patriarcal y vincular la emancipación femenina con la transformación revolucionaria, es decir, uniendo lucha de género y lucha de clases. Con una gran modernidad de planteamientos asentó la libertad femenina a partir del desarrollo de la independencia psicológica y de la autoestima. De este modo, las mujeres se convertían en sujetos de su proceso de liberación, que no solo se basaba en la independencia económica, sino en el empoderamiento y la afirmación de la personalidad femenina.
Al producirse el alzamiento militar, miles de mujeres irrumpieron en el escenario público en defensa de la República y/o de la revolución social. Durante la guerra las mujeres alcanzaron una visibilidad y un reconocimiento jamás logrado. Algunas llegaron a desempeñar responsabilidades políticas como fue el caso de Federica Montseny,  primera mujer ministra en España al ostentar la cartera del recién creado Ministerio de Sanidad y Asistencia Social.  Montseny nombró como colaboradoras a la Dra. Mercedes Maestre (UGT) en Sanidad y a la Dra. Amparo Poch (Mujeres Libres y CNT) en Asistencia Social. Cuando esta se trasladó en el otoño de 1937 a Barcelona, fue directora del Casal de la Dona Treballadora dedicado a la capacitación de la mujer obrera.
Lucía participó activamente y se involucró en el proceso revolucionario puesto en marcha con el golpe de Estado y continuó escribiendo poemas como el de Madrid, Madrid, mi Madrid en 1936, poema incluido en su Romancero de Mujeres Libres (1938). Estos poemas tenían inferior calidad a los de su etapa ultraísta; son poemas escritos desde la militancia, a vuelapluma, que buscaban la comunicación inmediata para exacerbar los sentimientos revolucionarios.
Lucía resistió en Madrid hasta mediados de 1937; luego se trasladó a Valencia y se integró en la redacción del semanario gráfico Umbral. Fue en esta ciudad donde conoció a las hermanas Barroso y una de ellas, América (Mery), trece años más joven que Lucía, se convirtió en su compañera para siempre (Fontanillas y Martínez, 2014: 47).

La actividad intensa de Lucía continuó durante el año 1937, tanto en Mujeres Libres –ya que asistió y glosó los acuerdos tomados en su Conferencia Nacional donde quedó constituida la Federación Nacional–, como en su faceta de escritora, por la que asistió al XI Congreso de escritores antifascistas. El semanario Umbral se trasladó a Barcelona a finales de 1937 o principios de 1938, y Lucía y Mery marcharon también a esta ciudad. Igual decisión adoptó Solidaridad Internacional Antifascista (SIA), que renovó su Consejo Nacional con la incorporación, entre otros, de Lucía en Prensa y Propaganda. En mayo de 1938 Lucía asumió la función de Secretaria General (Fontanillas y Martínez, 2014: 50-51).
Cuando el fin de la guerra se aproximaba, Lucía y Mery se trasladaron a Perpiñán brevemente durante enero de 1939, representando a la SIA; y, expulsada esta en febrero por el prefecto de la localidad, marcharon a París para continuar con la labor de la SIA. La entrada de los alemanes en París las expulsó hacia el sur y llegaron a Montauban a principios de 1940. A finales de 1942 partieron de esta localidad hacia España por el riesgo de caer en manos de la policía de Vichy o de los alemanes (Fontanillas y Martínez, 2014: 59).
Se instalaron en Madrid y se ganaron la vida en trabajos precarios.  Lucía estaba indocumentada –así vivió durante diez años– y era Mery la que daba la cara y entregaba el trabajo. Temiendo ser localizadas se trasladaron a Valencia en 1944 y cuando Lucía logró tener documentación trabajó en empleos mejor pagados. La soltería de ambas y el mantenimiento de su compromiso afectivo y sexual fueron un desafío y un reto cotidiano frente a la red de delatores e informadores policiales que velaban por la aplicación de los principios morales del régimen. Pese a ello, mantuvieron su estilo de vida independiente con empleos remunerados.
Lucía nunca dejó de escribir versos. En sus últimos poemas hizo balance reconociendo sus fracasos: “has jugado y perdiste: eso es la vida”; pero a la vez afirmando la exaltación de vivir y la entrega apasionada a un ideal: “ganar o perder no importa nada/ lo que importa es poner en la jugada/una fe jubilosa y encendida” [1].
La vida de Lucía, igual que la de miles de mujeres comprometidas en el bando republicano, fue una lucha constante por negarse a la sumisión femenina a través de sus ideas y su comportamiento. Su compromiso decidido con la revolución y la emancipación femenina la llevó a ampliar los límites de lo posible y a soñar con otro mundo posible. El franquismo fue un duro correctivo para estas mujeres y, aunque mantuvo intacto su modo de vida, en sí heterodoxo, la desesperanza debió hacer dudar a Lucía de la existencia de ese otro mundo posible por el que tanto luchó hasta su exilio, exterior primero e interior después. Quizás por eso, sobre su tumba, América mandó escribir: “Pero… ¿es verdad que la esperanza ha muerto?”, primer verso de Sonetos de la desesperanza.




[1] Luz Sanfeliu Gimeno (2010): "Lucía Sánchez Saornil; una vida y una obra alternativas a la sociedad de su tiempo", en VV.AA.: Granada, treinta años después: aquí y ahora. Granada. Edita Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas, 2010, pp. 535-541. Consultado por internet, p. 6. http://www.feministas.org/IMG/pdf/Mesa_memoria_franquismo-_Lucia_Sanchez_Saornil.pdf

Publicado en la Revista de Crítica Cultural nº 10






PETICIONES-adhesiones y apoyos





Excmo. Sr. Alcalde de Zaragoza:



Diversas asociaciones y entidades de Zaragoza cuya relación verá en el anexo que se acompaña, hemos tenido la iniciativa de solicitar al Ayuntamiento de esta ciudad, de la cual somos vecin@s, el que una de nuestras calles, plazas, parques o glorietas lleve el nombre de "Las Trece Rosas.

Un lugar que nos parece muy apropiado para rendir homenaje a estas mujeres es una de las  glorietas de la rosaleda del Parque Grande José Antonio Labordeta, ya que se trata de un espacio que nos permitirá nombrar a cada una de forma individual y plantar rosas como recuerdo y reconocimiento hacia ellas.

Como Ud. ya sabe “Las Trece Rosas” fueron trece mujeres jóvenes, Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Adelina García Casillas, Luisa Conesa Conesa, Virtudes González García, Elena Gil Olaya, Anita López Gállego, Joaquina López Lafitte, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García, Luisa Rodríguez de la Fuente, con edades comprendidas entre los 18 y 29 años, pertenecientes a las Juventudes Socialistas Unificadas, que murieron asesinadas el día 5 de agosto de 1939 por  el régimen fascista de Francisco Franco. Sus anhelos de libertad, coraje, nobleza de corazón y serenidad ante la muerte expresan la fuerza imbatible del espíritu humano que habitaba en ellas.

Eran mujeres valientes que luchaban por un mundo mejor para tod@s y que un país democrático como el nuestro no debe olvidarlas para que estos hechos no vuelvan a suceder. Como dijo una de ellas, Julia Conesa Conesa “que nuestro nombre no se borre de la historia”.

Le adjuntamos un breve informe con la historia de estas jóvenes recogida por Jacobo García, Jesús Ferrero, Carlos Fonseca y Ángeles López en los años 1985, 2003, 2004 y 2006, respectivamente, y que fue origen de una película en el año 2007 con guión del escritor zaragozano y último Premio Nacional de Narrativa Martínez de Pisón. También varios grupos de música las han recordado en sus composiciones, entre otros  el grupo de rock zaragozano “Vinos Chueca” que en 2005 publicaron la canción "Trece Rosas".

Recientemente, los días 28 de enero y 6 de febrero de este año 2016, organicé unos actos de recuerdo y homenaje a ellas, cuyo programa le adjuntamos, y a los que acudieron numeroso público, muestra del interés y la solidaridad que estas mujeres representan.

Además de las numerosas razones que avalan por si mismas la solicitud, queremos añadir una más: la baja representación femenina en el callejero de nuestra ciudad, que escasamente representa un 13% (Callejero la Zaragoza de las mujeres. Carmen Romeo Pemán, Gloria Álvarez Roche, Cristina Baselga Mantecón, Concha Gaudó Gaudó. Zaragoza, 2011).


Sin otro particular, y esperando atienda nuestra solicitud, reciba un cordial saludo,


Pilar Catalán Lázaro, artista visual
DNI: 17.792.638.  
Dirección. Paseo de Ságasta, 62, 3ºD. Zaragoza



Al EXCMO. SR. ALCALDE DE LA CIUDAD DE ZARAGOZA


       A los portavoces de todos los grupos políticos:

-        Zaragoza en Común
-        Partido Socialista
-        Partido Popular
-        Ciudadanos
-        Chunta





Adhesiones y Colaboraciones

Antón Castro, periodista
María Jesús Bruna, artista visual 
Berta Lomba, artista visual
Elena Santolaya. artista visual
Luz Rododríguez, escritora
Eugenio Mateo, galerista
Espartaco Valero, ingeniero
Manuel Pérez Lizano, galerista
María Trinidad Ibarz
Juan Dominguez Lasierra, escritor
Liliana Cervo, sicóloga (argentina)
Julia Dorado, artista visual
Merche Dorado
Francisca Martín Cano, escritora
Pilar Catalán, artista visual
Paco Rallo, artista visual
Enma Sopeña, Universidad de Valencia
Pablo Echenique, Podemos Aragón 
Pilar Pastor Eixarch, Ayto Zaragoza
Nieves Ibeas, Universidad de Zaragoza
Pilar Viviente, Universidad M. Hernández
Amparo Bella, Diputada por  Podemos
Amparo Sanz, escritora
Maribel Loren, artista visual
Gabriela Sierra, historiadora
Encarnación Ferrer, escritora
Mariano Anós, actor
Columna Villaroya, fotógrafa
Gustavo Tzu, escritor
Rosa Gimeno, artista visual
Concha Méndez
Silvia Castell, artista visual
Pepa Claveria, ciudadana
Sergio Abrain, artista visual
Pilar Catalán, artista visual
Miguel Angel Gil, artista visual
Fernando Morlanes, director Revista Crisis
Viky Calavia, documentalista
Cristina Marin Chaves, petróloga
Erial Ediciones
Revista de Crítica Cultural Crisis
Fernando García, Justicia de Aragón
Coordinadora de organizaciones Feministas
Igualar
Amasol
Asociación María Moliner
Marcha por la Dignidad
Izquierda Unida de Aragón
Partido Socialista de Aragón
Comisiones Obreras
Asociación literaria Fernando el Católico
"Callejero" La Zaragoza de las mujeres"
Libreria la Pantera Rosa
Clásicas y Modernas, P. Laura Freixas

Intituto aragonés de la Mujer



    Con estos apoyos, y otros más que se sumaron, hemos conseguido que una Glorieta lleve  el nombre de Las Trece Rosas.

El día 25 de septiembre a las 11.00h. en el “Parque Grande José Antonio Labordeta” veremos cumplido un sueño. Pedro Santisteve, Alcalde de  la Ciudad de Zaragoza  inaugurará una Glorieta con los nombres de las trece rosas: Ana, Adelina, Blanca, Carmen, Dionisia, Elena, Joaquina, Julia, Luisa, Pilar, Martina, Victoria y Virtudes. 











  Segundo Encuentro 2017 



  Con: 
  - "EL GRUPO DE LAS TRECE ROSAS"
 -Natalia Salvo Casaús, Directora Instituto aragonés  de la Mujer
 -Fernando Rivarés. Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza
 -Todas las personas que han apoyado y apoyan el Proyecto de Las Trece Rosas


                   Lectura de Textos y Música   
















        

                    Tercer Encuentro en la Glorieta




                     Niña, niña que riegas la albahaca

    ¿ Cuántas hojitas tiene la mata?
                 Niña, niña que riegas la albahaca
             ¿Cuántas hojitas tiene la mata?